Sergio Pablo De La Garza

Soy procedente de la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas, México. Hijo de los pastores Adolfo y Maria Isabel De La Garza. Llegue a la ciudad de Dallas en el 1972, acompañando a mis padres que llegaron  para pastorear La Iglesia de Dios en Dallas. En Noviembre de 1980, Noemi y yo unimos nuestras vidas en matrimonio y Dios nos bendijo con 4 hijos; Sergio Pablo Jr. casado co Diana, Noemi Esmeralda casada con Oscar Martinez, Zabdiel Adolfo, soltero y Vasti Ruby casada con Alejandro Rodriguez. Ahora bendecidos también con seis nietos. En el 1982 gradué del Instituto Bíblico Ministerial de la Iglesia de Dios de Dallas. Mi esposa y yo, damos gracias a Dios por la hermosa oportunidad que nos concedió en el 2005 de venir a pastorear esta linda congregación de Parkview.

La Iglesia de Dios cree que toda la Biblia está completa e igualmente inspirada y que es la Palabra escrita de Dios. La Iglesia de Dios ha adoptado la siguiente Declaración de Fe como su expresión estándar y oficial de su doctrina.
 

Creemos:

 

  • En la inspiración verbal de la Biblia..

  • En un Dios que existe eternamente en tres personas, a saber: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

  • Que Jesucristo es el unigénito del Padre, concebido del Espíritu Santo y nacido de la virgen María. Que fue crucificado, sepultado y resucitó de entre los muertos. Que ascendió al cielo y está hoy a la diestra del Padre como nuestro Intercesor.

  • Que todos han pecado y han sido destituidos de la gloria de Dios, y que el arrepentimiento es ordenado por Dios para todos y necesario para el perdón de los pecados.

  • Que la justificación, la regeneración y el nuevo nacimiento se efectúan por fe en la sangre de Jesucristo.

  • En la santificación, siguiente al nuevo nacimiento, por fe en la sangre de Jesucristo, por medio de la Palabra y por el Espíritu Santo.

  • Que la santidad es la norma de vida, de Dios, para su pueblo.

  • En el bautismo con el Espíritu Santo, subsecuente a la limpieza del corazón.

  • En hablar en otras lenguas, como el Espíritu dirija a la persona, lo cual es la evidencia inicial del bautismo en el Espíritu Santo.

  • En el bautismo en agua por inmersión, y que todos los que se arrepienten deben ser bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

  • Que la sanidad divina es provista para todos en la expiación.

  • En la cena del Señor y el lavatorio de los pies de los santos.

  • En la premilenial segunda venida de Jesús. Primero, para resucitar a los justos muertos y arrebatar a los santos vivos hacia Él en el aire. Segundo, para reinar en la tierra mil años.

  • En la resurrección corporal; vida eterna para los justos y castigo eterno para los inicuos.