Meditaciones de Semana Santa

Palabra 1: La Palabra del Perdón

Texto: Lucas 23.34a (RV1960)"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen".

La ciencia de la óptica nos dice que en cada rayo de luz blanca están todos los colores del arcoíris, así vemos en este rayo de luz blanca, alumbrando desde la cruz, una séptuple revelación del mensaje del señor Jesús.

Podemos ver las siete palabras, como el último sermón del Señor Jesús que predicó en su ministerio en la tierra.

Al contemplar a través de los evangelios este terrible panorama, vemos la cruz, que aunque no la inventaron los romanos, pero si fueron ellos los que la perfeccionaron para castigar a miles de personas, la consideraban como una forma tan abominable de morir que la tenían reservada solo para esclavos y criminales de la clase más baja. Así consideraron al señor Jesús, al Hijo de Dios, pero esto me recuerda la escritura del caso de José, el soñador, que sus hermanos intentaron mal contra él, pero Dios tenía otro plan.

Génesis 50:21 y 22 (RV1960) “Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó para bien, para hacer lo que vemos hoy: mantener con vida a un pueblo numeroso. 21 Ahora pues, no tengáis miedo. Yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así les confortó y les habló al corazón.”

También nos recuerda la escritura de Isaías 54:17 (RV1960) que dice: Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.

Lo que los hombres designaron para castigar al señor Jesús, Dios lo estaba usando para bendición de ellos mismos; una manera tan majestuosa de mostrar su amor y su misericordia, en medio de tan grande sufrimiento, abre su mensaje desde la cruz y exclama la oración más poderosa que sus transgresores podían escuchar; “PADRE PERDONALOS”, y añade también la defensa de tan cruel actitud; “PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN”, intercediendo por los que lo estaban crucificando, pero también por todo el mundo, porque el estaba pagando la deuda de toda la humanidad.

Lo más hermoso es que hoy, esta oración sigue vigente. Dice Hebreos 7:25 que el vive siempre para interceder por nosotros.

Como José, el Señor Jesús sigue confortando y hablando al corazón para recibir el perdón que nos ofrece y ser libres en verdad. El perdón habre la puerta que lleva a la vida eterna.

Oremos por los que no han creído en el Señor Jesús.